La buena de Yolanda no se siente cómoda con todo lo relacionado con el sexo, la naturalidad no es uno de los dones con que Dios la ha bendecido, pero démosle gracias al Altísimo por haberla hecho tan gentilmente sincera y despreocupada como para compartir con nosotros sus experiencias. No tienen desperdicio.

Le costó lo suyo perder la virginidad, pero gracias a internet, allanó lo suficiente el camino como para llegar a la cama de un pseudo-desconocido sin trauma alguno, y en menos tiempo del que hubiera invertido de haberse dado en circunstancias diferentes (es decir, lo normal de conocer a un tio en un bar). En sus primeros polvos, la pobre estaba más pendiente del escenario que de la escena. Estudiaba a su partenair sin dejar de estar atenta a las posturas que debía seguir, los gemidos que debía emitir... barriga dentro, pechos fuera, pelo suelto, aliento fresco, lencería nueva, depilación reciente, y repaso a todos los consejos de las amigas supuestamente aventajadas en en la materia: "déjate llevar", "disfruta sin más", "lamer el perineo les vuleve locos", "mordisquitos de vez en cuando", "cambia de postura", "no hables demasiado que les cortas el rollo", "jadea a saco que les pone a cien"... en fin... Yolanda colapsada. Y el pavo encima de ella, sin parar.

Entonces, en medio de su debate interno, lo oye a él.. "te quiero mucho".

Ostias!!!! Eso no se lo había dicho nadie, no sabía como reaccionar ante tal afirmación, tan clara, tan contundente, tan rápido. No osbstante siguió moviéndose, como si la cosa no hubiera sido pronunciada, o como si no lo hubiera oido.

"Te quiero mucho". Otra vez... la reostia!! que hago??? no puedo obviarlo de nuevo...

Entonces Yolanda lo mira, y en bajito suelta un tímido "te quiero".

Él no reacciona, tan solo la mira sorprendido.. muy sorprendido... pero sigue moviéndose a un ritmo rápido, como intentando acelerar la llegada del esperado orgasmo.. y entonces repite, pero esta vez en un tono muy alto y muy claro : "TE QUEDA MUCHO?????".

Moraleja: folla y calla.