érase una vez
Erase una vez un cuento no explicado que vivía en un cajón.
No sabía como había llegado hasta allí, y se moría de ganas por darse a conocer, pero de alguna manera había acabado viviendo solo en un cajón que era pequeño y que estaba muy oscuro. Empezó a sentirse muy solo, y muy inútil, pero no tenía ni la más remota idea de lo que podía hacer.
Entonces recordó que en algún momento, había vivido en otro sitio que era inmenso y estaba inundado de colores, sensaciones , recuerdos, ..donde se hacía grande y pequeño, corto y largo, empezaba y acababa o volvía a empezar... y buscó la manera de volver a ese sitio de donde había salido, y ver si existía la posibilidad de nacer otra vez, de otra manera, o ser explicado a alguien, para así dejar de vivir en ese cajón y estar pegado a un papel que lo hacía esclavo de... la nada. Porque, para que sirve un cuento que no se cuenta???-se preguntaba.
Decidió que la siguiente vez que el cajón se abriera, aprovecharía para gritar muy fuerte: eoooooooooooooooooooooooo, hay alguien ahí????? alguien me puede explicar porque no he sido contado???? quien me puede decir por qué me he convertido en palabras de tinta pegadas a un papel???? para que sirvo así, si nadie habla de mi ???????..
Así espero mucho tiempo, o quizás no fuera tanto, porque para los cuentos el tiempo siempre es muuuy laaaaargo. Entonces se abrió el cajón, y nuestro cuento-nunca-explicado-a-nadie gritó con todas sus fuerzas para que le oyeran... y fue entonces cuando..... yo lo encontré.
Y tal como le prometí, así os lo he contado. Y colorín, colorado, este cuento se ha acabado.


mirreya dijo
Je je je, pobre cuentecillo....dile de mi parte que me ha gustado mucho lo que he leido....
Y por favor no le vuelvas a guardar en un cajon!!!je je
Besos, Mireya
28 Enero 2009 | 03:06 PM